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DOSIS MÍNIMA: LITERATURA PARA LLEVAR

Lo primero en lo que pensé, cuando conocí el proyecto editorial DOSIS MÍNIMA, fue en unos libros en pequeño formato que tuve en mi niñez, y que vine a enterarme, años después, eran publicados por Susaeta Ediciones en los años 80. Estos libros compilaban varios cuentos infantiles en portadas color amarillo, que se vendían a un precio accesible en el centro de la ciudad. Por eso, porque mi primer contacto con las DOSIS MÍNIMA no estuvo exento de nostalgia, y porque desde hace casi un año les sigo la pista, decidí hablar con las personas detrás de este proyecto, y esto fue lo que me dijeron.

Por John Gómez.

Fotografías tomadas de @dosis_minima_bogota

¿Qué es DOSIS MÍNIMA?

Como colectivo artesanal, somos tres personas que aman la lectura y buscan contagiar ese amor a través de la fabricación de micro-libros (16 páginas, 6.5 x 10 cm). Así, se convierte en una iniciativa de promoción de la lectura que visibiliza la obra creativa de autoras y autores comprometidos con la realidad material de su época.

¿Cuándo y cómo nace?

El 1° de mayo de 2019 nos reunimos a llover ideas que se empezaron a materializar a lo largo de ese mes. El formato, la estética y los principios detrás del proyecto fueron apareciendo orgánicamente, igual que el flujo y el método de trabajo que se mantiene a hoy.

¿Quiénes integran la editorial?

Valentina Campos-Cervera, Juan Camilo Biermann y Felipe Sandoval. Coincidimos en no estar muy convencidos en definir nuestro trabajo como ‘editorial’, pues la edición (lectura, selección, corrección y diagramación de textos) es solo un componente lo que hacemos, y va acompañado de la imprenta y el armado manual, además de la distribución y la difusión.

¿Cuál ha sido el mayor reto que han tenido que superar?

La versatilidad del formato. Es muy difícil tener que contener nuestras ideas, que a veces nos desbordan. En especial porque muchas veces vienen de otras personas; desde lo colectivo, nos importa mucho la circulación y la reproducción de las ideas. Por eso es un reto tener que decidir entre una cosa y la otra o dar prioridad a un texto sobre otro.

¿Por qué publicar en un formato tan reducido?

Es un formato que, no obstante lo anterior, le hace eco a nuestra época. No es que a la gente no le interese leer, pero no todo el mundo se deja seducir de los formatos más “ortodoxos” y extensos. Ahora circulan más fácil que antes los contenidos breves. Por otro lado, la atención repartida y la practicidad son características innegables de nuestro tiempo. Además, los principios que nos atraviesan son simples, y caben en poco espacio, por lo que se pueden transmitir sin problema a partir de dosis mínimas.

¿Qué opinión les merecen las editoriales independientes en el país?

Es probablemente la tendencia más sana que se ha consolidado en la última década. Por lo general es gente que pone el valor en el contenido y no en el nombre, en la idea y no en la marca, en la difusión y no en la apropiación. Eso nos mueve a integrarnos en colectivo.

¿Qué esperan lograr con la colección “Local”?

Articularnos a las redes de creación y difusión que ya existen. Hacerlas crecer. Crear otras nuevas e integrarlas todas en una dinámica de rizoma. Esparcir esporas, si cabe la analogía, no desde un centro que representa y delega, sino desde un nodo que conecta y comunica.

¿Qué alternativas tienen en cuenta para seguir con el proceso de la editorial en tiempos de pandemia?

Tenemos el arma (no ignoramos su doble filo) del internet y las redes. En la plataforma wix hemos conservado la colección universal que concluyó el año pasado con 50 títulos y que difundimos en los canales regulares de FB e IG, incluidos también en el repositorio de archive.org. Este año estrenamos la colección local por los mismos medios, pero además contamos con el dominio de dosisminima.org, con fotos, bios y audios de los títulos, en conexión directa y mutuo acuerdo con la autoría de cada uno.

¿Dónde se consiguen las DOSIS MÍNIMA?

Si te interesa conocer más de cerca los títulos que llevamos publicados (y los que vendrán) puedes encontrarlos en Bogotá en varios puntos de venta:

Librería Café Matorral – Cra 19 No. 36-55
Librería Hojas de Parra – Calle 29A No. 34A-33. Piso 1 (Queda muy cerca a la entrada de la calle 26 de la Universidad Nacional)
Rojinegro Distribuidora Libertaria – Tel. 2453623 (Queda junto al paradero de SITP de la cra 20 entre calles 44 y 45).
Librería Venta de garaje – Carrera 30 No. 42-36

¿Qué opinan sobre la literatura que se hace en el país?

Cuando se habla de literatura nacional, se tiende a pensar en un canon, en un grupo de nombres reconocidos y avalados por la prensa y el monopolio editorial. Al margen de eso, siempre se está creando buena literatura; hay muchas cosas escondidas que vale la pena leer. Buena parte de esa creación ocurre por fuera de la dinámica industrial de las grandes editoriales. Existen espacios menos permeados de ese centro de consumo basado en el reconocimiento, el tamaño de la obra y su beneficio potencial y, por fortuna, se están multiplicando y cobrando relevancia para cada vez más lectores.

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