Saltar al contenido.

X FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE SANTANDER – FICS

Por Diana Peña.

Fotografías cedidas por el FICS.

Del 13 al 18 de agosto se celebró la décima versión del Festival de Cine de Santander. Este tuvo como escenarios el Hotel Holiday Inn, las salas de cine de Cine Colombia en el Centro Comercial El Cacique y los parques de Floridablanca, Piedecuesta, Girón y Barrancabermeja.

Estudiantes de colegios públicos del área rural y urbana participaron de las funciones programadas en las salas de Cineco, y algunos nunca habían asistido a la proyección de una película en estos escenarios, de modo que fue una oportunidad inolvidable para ellos.

Este hecho, a su vez, evidencia la necesidad de espacios en los que el cine se tome diversos escenarios de Santander, con el ánimo de llegar cada vez a más gente y despertar en ella el gusto por el séptimo arte.

“El festival contó con 85 invitados entre actores, productores, directores de televisión, etc.”

Este año se contó con la participación de invitados de 10 países, todos ellos interesados en conocer la región, sus locaciones, su gente y, por qué no, de contemplar estas tierras como escenario de sus producciones.

Asimismo, el festival contó con 85 invitados entre actores, productores, directores de televisión, etc., que interactuaron con el público en talleres, ruedas de prensa o escenarios como la noche de gala. Entre ellos, la productora de cine Helena Manrique, quien dictó un master class para todos los cineastas santandereanos; y Joaquín del Almeida, actor de origen portugués y jurado en el Festival Internacional de Cine de Santander 2018.

Este evento contó con la cofinanciación de la Gobernación de Santander, que ha decidido sumarse a esta iniciativa y la ha venido apoyando desde versiones anteriores. Durante la semana del festival se realizaron más de 20 talleres y conversatorios, que además contaron con premios que sobrepasaban los 150 millones de pesos, reflejados en efectivo y en especie en sus distintas secciones.

De otro lado, Cine bajo el cielo se consolidó como un espacio alternativo que traslada el cine a barrios y comunidades que generalmente presentan dificultad para acceder a las salas de cine que hay en la ciudad. De ahí que se trata de trabajar por la reconstrucción del tejido social y de generar espacios de esparcimiento, que sin duda deberían ser más recurrentes en nuestra sociedad.

“Trabajar por la reconstrucción del tejido social y de generar espacios de esparcimiento.”

Una de las películas presentadas fue “Pelucas y Rokanrol” con la que evolucionó hacia la dirección de cine el conocido actor Mario Duarte, recordado por sus inolvidables actuaciones en la televisión colombiana. Esta es una película de autor en la que el rock y las salas de belleza confluyen en el personaje de Dino, amante de la música y suertudo para los malos entendidos, quien junto a su combo de amistades se enfrenta a las pequeñas tragedias de la vida capitalina.

Parece ser una caricatura del artista de hoy, del artista no famoso, que lleva una vida azarosa y se rebusca de muchas formas la vida. La vida de Dino, por ejemplo, va de los bares a las peluquerías, de las peluquerías a los conciertos animalistas, y, a veces, con paseíto a la comisaría incluido; y como dicen por ahí: “si no puedes con tu enemigo, mejor únete a él”, por eso Dino no desperdicia sus encuentros con la autoridad y en una de esas da con su media naranja.

Por su parte, “La música del silencio” dirigida por Michael Radford es una película que muestra la belleza de Toscana, sus apacibles paisajes y su lograda arquitectura.  El filme nace como adaptación del libro autobiográfico que escribió Andrea Bocelli; sin duda, dirigida con maestría y notable atención en el detalle. No obstante, es parca en emociones desbordantes y se tiene la sensación de asistir a la recreación de una historia donde las cosas suceden sin afectar vitalmente a quienes la protagonizan. Por lo demás, es un placer sumergirse en su estética musical y fotográfica. Jamás podría decirse que sea una mala película.

“Su lucha por vivir una vida libre de los yugos de la sociedad patriarcal.”

Otra de las películas expuestas fue “Los adioses” de la directora mexicana Natalia Beristaín, quien retoma la vida de la escritora y pionera del feminismo latinoamericano Rosario Castellanos.  En la obra se destaca su pasión por las letras y la vida académica, su lucha por vivir una vida libre de los yugos de la sociedad patriarcal y la compleja relación de pareja que sostuvo con el filósofo Ricardo Guerra.

No se asiste a la felicidad en el sentido convencional, su vida es básicamente literaria y, aunque es claro que la unión de la pareja se funda en un amor profundo, no parece ser funcional y más bien se hacen daño a cada rato, dando lugar a un círculo vicioso del que salen con mucha dificultad.

Una mujer lograda en su trabajo literario, leída y reconocida en vida. Su voz nombró con claridad del cerco en que hemos vivido las mujeres en nuestra sociedad, dirigida por hombres que nos vigilan y controlan desde la niñez hasta la muerte. Esta lucha eclipsa su vida, tanto que el oficio de ser mamá le resulta penoso y no logra asumirlo, por ello es el padre quien finalmente gana la custodia.

La película cierra con la tácita muerte de ella, debida a una descarga eléctrica y mientras trabajaba como diplomática en Israel.

“Una cámara que permite un nuevo acercamiento al cuerpo y a la sensualidad entre una pareja de viejitos.”

También, se destacó la película Candelaria, dirigida por el colombiano Jhonny Hendrix Hinestroza y filmada en Cuba, dónde dice haber encontrado la misma nostalgia que la gente del pacífico chocoano: su mirada lejana, perdida en el paisaje y en la tarde.

En ella se aborda el tema de la vejez y el redescubrimiento del amor, debido al encuentro casual de una cámara que permite un nuevo acercamiento al cuerpo y a la sensualidad entre una pareja de viejitos, que ya se habían olvidado de estos placeres. Su realización fue posible gracias al apoyo de Alemania, Argentina, Colombia, Cuba y Noruega.

Hubo muchas otras películas y sucesos dignos de mención, pero hablo de lo que pude percibir, disfrutar y sentir en el Festival Internacional de Cine de Santander, que coronó una nueva versión, y que nos permite anticipar, con la curiosidad inquieta, la siguiente.

No olvides seguirnos en las redes sociales como @altervoxmedia Déjanos tu opinión sobre esta y otras notas en la sección de Comentarios, o en la sección de Contacto, y #PasaLaVoz

altervoxmedia Ver todo

Alter Vox Media S.A.S (NIT: 901019145-1) es una plataforma digital, enfocada en impulsar la escena artística y cultural de la región desde diferentes disciplinas.

A %d blogueros les gusta esto: